Cuando la fiesta se vuelve ritual: La Noche de los Chinelos en Tepoztlán.
A diferencia del carnaval tradicional morelense, esta celebración se vive en recorridos que atraviesan calles empedradas iluminadas por faroles, velas y antorchas.
En Tepoztlán, uno de los Pueblos Mágicos más místicos de México, el carnaval no siempre espera a febrero. A finales de enero, cuando la noche cae y el aire se vuelve más frío en las montañas del Tepozteco, surge una celebración poco conocida pero profundamente simbólica: la Noche de los Chinelos.
No es un desfile convencional. Es una experiencia nocturna, sensorial y casi hipnótica, donde la tradición se mezcla con el misterio y el visitante deja de ser espectador para convertirse en parte del ritual.
Imagen: @FbElTepozteco. Niño Chinelo.
Un carnaval fuera del calendario
Esta celebración se vive de noche, en recorridos que atraviesan calles empedradas iluminadas por faroles, velas y antorchas.
El famoso “brinco del chinelo”, repetitivo y cadencioso, adquiere aquí un significado distinto: no es solo fiesta, es resistencia cultural, memoria colectiva y conexión con la tierra.
Uno de los grandes atractivos de la Noche de los Chinelos es su carácter participativo. Algunas comparsas permiten que visitantes se integren al recorrido, aprendan el ritmo del brinco y comprendan el significado de la vestimenta.
Imagen:@ElSouvenir. Tepoztlán.
Además, podemos disfrutar de:
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Rutas gastronómicas nocturnas, con itacates, mole rojo, tlacoyos, tamales y bebidas tradicionales.
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Talleres artesanales para conocer el bordado de los trajes y la elaboración de máscaras.
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Temazcales nocturnos y rituales de intención, ofrecidos por hoteles boutique y centros holísticos.
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Espacios ideales para fotografía cultural nocturna, con una estética poco explorada del México tradicional.
La Noche de los Chinelos atrae especialmente a viajeros interesados en turismo cultural, espiritual y creativo. Su cercanía con la Ciudad de México la convierte en una escapada ideal de fin de semana, mientras que su autenticidad, aún poco masificada, garantiza una experiencia genuina.