Zacahuil: el gigante culinario que unifica la Huasteca.
Más que comida, es patrimonio vivo, símbolo que une a pueblos y viajeros alrededor de un banquete compartido.
¿Qué es el zacahuil?
El zacahuil es un tamal monumental hecho con masa de maíz martajada, manteca, chiles secos, especias y grandes trozos de carne cerdo, pollo o guajolote. El término zacahuil proviene del náhuatl zacahuili,“zacate” o “con aroma de pasto”, refiriéndose a las hojas y elementos vegetales que envuelven la preparación.
Las huastecas de Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Tamaulipas y Querétaro comparten variantes de este plato, que se remonta a tiempos prehispánicos. En la antigüedad, según relatos que han viajado de boca en boca, el zacahuil surgió en rituales comunitarios con significados profundos y ceremoniales, y con el tiempo fue transformándose en una fiesta para los sentidos.
Imagen:@PuntoMedio. Zacahuil ingresando al horno de leña.
La elaboración de un zacahuil es un trabajo colectivo en el que participan varias generaciones de una familia. La masa se bate con manteca y chiles, se prepara el relleno y se arma todo sobre bandas amplias de hojas de plátano. Ya envuelto, se amarra y cuece en horno de leña toda la noche.
En muchos pueblos huastecos lo venden por porciones en mercados o plazas los fines de semana.
Hay lugares emblemáticos para probarlo: Pánuco y Tuxpan, Veracruz, municipios huastecos de San Luis Potosí, Hidalgo y Tamaulipas, huasteca poblana.
¿Cuándo se hace? en bodas, fiestas patronales y ferias locales, en algunas comunidades, incluso en Xantolo o Día de Muertos.
El zacahuil es más que un tamal gigante. Es un puente entre generaciones, un festín que cuenta historias antiguas y modernas, y una razón poderosa para visitar la Huasteca mexicana.
