El turismo de ritmo lento- slow travel accesible, una de las grandes apuestas.
No se trata de ir más lejos, sino de viajar mejor, con menos traslados, servicios médicos cercanos y entornos que reducen el estrés físico y sensorial.
El turismo cambia de ritmo. Más que “lugares bonitos”, las personas buscamos experiencias que nutran la salud física y mental, integrando accesibilidad real y servicios que respondan a las necesidades de adultos mayores o personas con discapacidad (física, movilidad reducida). El turismo termal, con sus beneficios terapéuticos y entornos tranquilos, se posiciona como una de las tendencias más fuertes para viajes que sanen articulaciones, relajen músculos y refresquen el espíritu.
Destinos Termales
Hotel y Balneario Valle Paraiso – Ixmiquilpan, Hidalgo
Ideal para adultos mayores gracias a sus aguas termales naturales, zonas tranquilas para descanso y servicios relajantes. Usualmente ofrece descuentos para personas con credencial de adulto mayor.
Imagen: @SitioOficial. Grutas de Tolantongo-Hidalgo.
Hotel Aguas Termales de Chignahuapan – Puebla
Popular por sus aguas termales con propiedades terapéuticas para reuma y estrés físico; además, la zona del pueblo mágico es excelente para paseos suaves y culturales.
Termas del Rey – Tequisquiapan, Querétaro
Combina aguas termales con ambientes verdes y espacios de descanso que facilitan movilidad tranquila.
Termal Cosalá – San Juan Cosalá, Jalisco
Perfecto para quienes buscan una experiencia de spa termal combinada con hospedaje cómodo y paisajes relajantes.
Imagen:@BAinforma. Pareja adulto mayor.
Escondido Hot Springs – San Miguel de Allende, Guanajuato
Ubicado en entorno turístico accesible y tranquilo, ideal para viajes lentos, con opciones de spa y terapias.
Imagen:@El Cronista.
Tip: Muchos balnearios ofrecen descuentos para personas con credencial INAPAM (que incluye a la mayoría de adultos mayores) en entrada o hospedaje, haciendo estos viajes más accesibles económicamente.