La festividad de la Virgen de la Salud en Colima: fe, tradición y hospitalidad.
El 2 de febrero, una experiencia que trasciende lo religioso y se abre como un atractivo cultural para el turismo que busca conocer las raíces vivas de México.
¿En qué consiste la fiesta?
La festividad rinde homenaje a la Virgen de la Salud, advocación profundamente arraigada en la devoción colimense, a quien los fieles atribuyen protección, bienestar y milagros relacionados con la salud física y espiritual. El corazón de la celebración se vive en los templos dedicados a la Virgen, donde se realizan misas solemnes, bendición de imágenes y procesiones que recorren las calles entre cantos, flores y oraciones.
Uno de los momentos más representativos es la bendición de los niños Dios, tradición ligada al Día de la Candelaria, que convoca a familias enteras vestidas con trajes típicos y atuendos festivos.
Imagen:@ Wix. Danza colimense: los Chayacates.
9 días antes del 2 de febrero, Colima comienza a transformarse. Los alrededores se llenan de puestos de comida tradicional, artesanías religiosas y dulces típicos. Las familias se organizan para vestir al Niño Dios, preparar tamales y coordinar reuniones que refuerzan el sentido comunitario de la festividad.
Imagen: @Másnoticias. Bendición Niño Dios.
¿Qué encontrará el turismo en esta celebración?
-
Vivir de cerca una celebración religiosa genuina, cargada de simbolismo y devoción popular.
-
Degustar tamales colimenses, atole, ponche y antojitos regionales, protagonistas indiscutibles de la fecha. Las patas de mula, tamales típicos; son esencialmente un dobladillo de masa de maíz nixtamalizado con relleno de frijoles refritos en manteca y mezclados con chile verde, serrano o de árbol.
Imagen:@El Universal. Pata de mula: tamal colimense.
Además, la visita puede complementarse con recorridos por el centro histórico de Colima, museos, jardines y, para quienes extienden su estancia, escapadas a playas cercanas o pueblos con encanto del estado